El sevillismo añora con nostalgia aquellos tiempos donde la calidad técnica sobraba en el césped del Ramón Sánchez-Pizjuán.
En una temporada gris, marcada por la falta de puntería y la ausencia de un timonel que ponga orden al caos, la afición suspira por un perfil que devuelva la magia a Nervión.
La plantilla de Matías Almeyda pide a gritos un salto de calidad que parece resistirse por la cruda realidad económica de la entidad.
El ofrecimiento de Luis Alberto que ilusiona a Nervión
La dirección deportiva que encabeza Víctor Orta ha recibido una noticia que ha sacudido las oficinas del club. Según hemos podido conocer, Luis Alberto, el talentoso canterano de San Juan de Aznalfarache, se ha ofrecido para volver a vestir la camiseta del Sevilla FC.
El mediapunta, que alcanzó el estrellato mundial en la Lazio, estaría dispuesto a regresar a su casa para liderar el proyecto deportivo.

Sin embargo, la respuesta del club ha sido un jarro de agua fría. La entidad nervionense le ha comunicado al futbolista que, en estos momentos, es imposible acometer su fichaje.
La situación financiera es tan delicada que el Sevilla FC no puede inscribir a ningún jugador si no se producen antes varias salidas de peso en este mercado de invierno.
Los detalles del movimiento de Luis Alberto en Catar
A sus 33 años, el futbolista sigue demostrando que tiene mucho fútbol en sus botas, aunque su carrera ha tomado un rumbo exótico recientemente. Su situación contractual es compleja debido a sus movimientos en el mercado de Oriente Medio:
- Traspaso reciente: Ha cambiado de equipo en la liga catarí, pasando del Al-Wakrah al Al-Duhail.
- Perfil técnico: Se caracteriza por su visión de juego, capacidad de último pase y llegada desde segunda línea.
- Números goleadores: Mantiene estadísticas notables que lo sitúan como el organizador que reclama Matías Almeyda.
La exigencia de Matías Almeyda para mejorar la plantilla
El técnico argentino no oculta su preocupación por la falta de creatividad en la zona de tres cuartos. Matías Almeyda ha solicitado a la directiva un futbolista con «ideas diferentes», capaz de organizar al bloque y asistir a unos delanteros que atraviesan una sequía preocupante.
La opción de Luis Alberto encajaba a la perfección en este esquema por su conocimiento de la casa y su jerarquía.
Lamentablemente para los intereses deportivos, la gestión económica vuelve a ser el principal obstáculo. Hasta que el club no consiga dar salida a las fichas más altas de la plantilla, el regreso del «Mago de San Juan» seguirá siendo un sueño imposible para una afición que necesita motivos para volver a creer en su equipo.