El Sevilla FC camina por el desierto de este 2026 sin encontrar un oasis de victorias. Tras un inicio de año alarmante, donde el equipo ha sido incapaz de sumar de tres ante rivales directos como Levante, Elche, Mallorca, Girona o Alavés, la preocupación se ha convertido en pánico.
El punto ante los vitorianos se dio por bueno tras la heroica resistencia con diez por la roja a Juanlu, al igual que el empate in extremis ante el Girona gracias a un Vlachodimos imperial, pero el crédito se agota.
El próximo domingo, el destino pone frente al espejo a la directiva nervionense: el Getafe de José Bordalás.
Bordalás: El maestro de la supervivencia que se ofreció a Nervión
Mientras el proyecto de Antonio Cordón zozobra, el conjunto azulón llega al Coliseum en su mejor momento. El equipo de Bordalás viene de asestar un golpe de autoridad tras ganar al Villarreal y encadena cuatro jornadas sin conocer la derrota, situándose tres puntos por encima del Sevilla.
El técnico alicantino ha vuelto a demostrar que es un maestro de la gestión con inversión mínima, perdiendo activos cada verano pero manteniendo un bloque competitivo.

Lo que más escuece en la grada de Nervión es saber que Bordalás estuvo a tiro este verano. El propio entrenador llamó personalmente a la dirección deportiva para ofrecerse, dispuesto a adaptarse a las penurias económicas de la entidad y rebajarse su sueldo de 2 millones de euros limpios que percibe en el Getafe.
Sin embargo, José María del Nido Carrasco frenó su llegada; buscaba un perfil más «manejable» y dócil ante la crisis institucional, decantándose finalmente por un Matías Almeyda que hoy está bajo la lupa.
Un Sevilla en cuadro y sin Almeyda para la «final» del Coliseum
El duelo del domingo se presenta como una emboscada para un Sevilla diezmado. El equipo no podrá contar con Juanlu ni Joan Jordán por sanción, mientras que la enfermería sigue llena con Marcao, Rubén Vargas, Oso y Castrín.
Para colmo de males, el propio Matías Almeyda no podrá sentarse en el banquillo tras su expulsión y el polémico cruce de declaraciones con el colegiado Galech Apezteguía.
La situación es de máxima alerta roja. El equipo debe puntuar en un campo donde los locales llegan con la moral por las nubes tras su racha triunfal.
Con el derbi ante el Real Betis en el horizonte y cinco jugadores apercibidos (Azpilicueta, Nianzou, Carmona, Suazo y Agoumé), el riesgo de llegar al duelo cainita totalmente desmantelado es real.
La afición ya no solo señala al césped, sino a un palco que prefirió la «comodidad» de un técnico agradecido antes que la exigencia de un preparador que, hoy por hoy, parece la única solución para no caer al abismo de la Segunda División.
– Recibe las NOTICIAS DEL SEVILLA FC por nuestro NUEVO Canal Oficial de WhatsApp de Ficherio Sevilla FC
– Suscríbete a nuestro canal de TELEGRAM y recibe la última hora del Sevilla FC en tu móvil.