El Real Betis Balompié atraviesa un momento de euforia contenida tras la vibrante victoria cosechada ante el Villarreal.
Con el pase directo a la siguiente ronda de la UEFA Europa League prácticamente encarrilado, el conjunto de Heliópolis afronta este jueves 22 de enero una cita de máxima exigencia en el infierno de Salónica.
Sin embargo, el desgaste internacional y la acumulación de minutos amenazan con condicionar el once verdiblanco.
El impacto de la Copa África en Abde y Amrabat
La expedición bética mira con lupa el estado físico de sus internacionales marroquíes tras una final de la Copa África histórica y extenuante ante Senegal. Según ha informado el cuerpo médico del club, la situación de ambos futbolistas es dispar tras el torneo:
- Abde: El extremo completó los 120 minutos de la final y llegará con una carga física extrema, por lo que su presencia el jueves está casi descartada.
- Amrabat: A pesar de no sumar minutos en la final, el centrocampista arrastra problemas físicos que requieren una evaluación inmediata para determinar su tratamiento.

La enfermería del Betis: cinco bajas confirmadas y tres dudas
Manuel Pellegrini tendrá que recomponer el puzle bético para medirse al líder de la liga griega. Además de los jugadores que regresan de sus selecciones, la lista de ausencias para el choque europeo es notablemente extensa:
- Bajas seguras: Isco, Cucho Hernández, Bellerín y Junior Firpo por lesión; Bakambu por sanción.
- Dudas de última hora: Deossa se recupera de una amigdalitis, mientras que Antony sufre molestias en el pubis tras haber disputado 23 partidos este curso.
El desafío de certificar el liderato en Grecia
A pesar de las rotaciones obligatorias, el Betis viaja con la ambición de dejar sentenciada su clasificación.
La fatiga acumulada de piezas clave como Antony, quien solo se ha perdido tres encuentros en toda la temporada, obligará al técnico chileno a apostar por la profundidad de armario para asaltar el estadio del PAOK.
La gestión de las cargas será determinante en una semana donde el esfuerzo ante el Villarreal todavía pasa factura a una plantilla que, pese a las bajas, se siente capaz de todo en Europa.